Notas al programa – 18.05.2014

JOHANN CHRISTOPH FRIEDRICH BACH (1732- 1795)

Trio Sonata para traverso, viola y continuo en mi menor

Allegro spiritoso

Andante

Allegretto

 

JOHANN SEBASTIAN BACH (1685- 1750)

Sonata para viola y clave en SolM BWV 1027

Adagio

Allegro ma non tanto

Andante

Allegro moderato

 

JOHANN JOACHIM QUANTZ (1697 – 1773)

Trío Sonata para traverso, viola y continuo en dom QV 2: Anh. 4

Andante

Allegro

Largo

Vivace

 

 

 

En el concierto de hoy escucharemos tres obras de compositores representativos del Barroco tardío. Una de ellas es una sonata para instrumento solo con acompañamiento, género musical muy apreciado desde comienzos del siglo XVII hasta nuestros días. Las otras dos son sonatas en trio, medio característico de la música de cámara particularmente en el Barroco.

LOS GÉNEROS

La sonata en trío se escribe para dos instrumentos solistas y bajo continuo (que hacia finales del Barroco tiene un papel cada vez más importante y puede ser constituido por dos o más instrumentistas, que tocan la misma música pero enriquecen la variedad de timbres). Al comienzo, el dúo de violines era lo más frecuente; después entraron en juego otros instrumentos melódicos, como hoy podemos apreciar. Las sonatas en trío suelen ser menos virtuosísticas que las sonatas a solo, y prima en ellas el diálogo entre los instrumentos, ya que se presta a ello la variedad de voces. Así, las formas imitativas, como cánones o fugas, son más frecuentes que en las sonatas a solo.

Antes de 1650, las sonatas eran música exclusivamente sacra. Podían tener un número variable de movimientos (entre tres y seis), pero solían siempre contener una sección de carácter fugado y otra lenta con ritmos de danza estilizados. Hacia 1700, Corelli estandariza una forma de sonata de iglesia de cuatro movimientos, comenzando con uno lento y alternando lentos y rápidos. A menudo, el segundo movimiento es fugado, y los últimos movimientos son danzas: el tercero lento y cantábile, como una sarabanda, y el cuarto una animada giga. La sonata para viola que hoy escucharemos puede enmarcarse en este estilo, así como la sonata en trío de Quantz.

Al mismo tiempo que la estandarización de Corelli, la sonata sale de la iglesia y se empieza a emplear como género de entretenimiento: es la sonata de cámara, también en cuatro movimientos, pero que comienza normalmente con un movimiento rápido, un preludio de estilo improvisatorio, al que siguen tres movimientos basados en danzas aunque con toques imitativos.

La sonata para viola que escucharemos hoy tiene acompañamiento de clave obligado: ello quiere decir que el compositor escribió todo lo que el clavecinista debía interpretar. Sin embargo, las sonatas en trío tradicionalmente tienen acompañamiento de bajo continuo: el compositor escribe tan sólo una línea melódica de bajo, que el clavecinista continuista debe armonizar y completar.

 

LOS COMPOSITORES

La familia Bach dio muchos más músicos ilustres: el padre y tíos de Johann Sebastian lo eran, así como su hermano mayor -con quien se formó-, y también cinco de sus veinte hijos; Johann Christoph Friedrich Bach (1732-1795) fue el noveno de ellos. Estudió música con su padre y en la escuela de Santo Tomás de Leipzig, y a los 18 años fue nombrado clavecinista en la corte de Schaumburg-Lippe, de la que más tarde sería maestro de concierto. Compuso música para todos los géneros, en gran medida adaptada al gusto italiano del que su protector era defensor, aunque mantuvo rasgos de la música de su padre y sus hermanos, en especial de Carl Philipp Emmanuel; ya avanzada su carrera, su música muestra rasgos del naciente estilo galante que desembocaría en el Clasicismo. Educó también como músico a su propio hijo, Wilhelm Friedrich Ernst, que sería más tarde maestro de capilla en la corte de Federico Guillermo II de Prusia.

Mucho más conocido que Johann Christoph Friedrich es su padre, Johann Sebastian Bach (1685-1750), de quien poco se puede decir en unas líneas. Su obra, muy extensa, se considera la cumbre de la música barroca, y para algunos de toda la historia de la música escrita. Ha sido fuente de inspiración y aprendizaje para todos los compositores hasta nuestros días. Cultivó todos los géneros y llevó todos los instrumentos para los que compuso al máximo de sus capacidades técnicas y expresivas. La sonata que escucharemos hoy es muestra de ello: compuesta originalmente para viola de gamba, combina largas y bellas líneas melódicas con pasajes especialmente virtuosos y atrevidos.

Johann Joachim Quantz (1697-1772) fue un virtuoso flautista, constructor de flautas y compositor, formado en Dresde y en Viena y en gran parte autodidacta, ya que se dedicó a estudiar las obras de otros compositores hasta el punto de poder copiar su estilo. Violinista y oboísta en sus comienzos, fue durante su trabajo como músico del rey Augusto III de Polonia cuando comenzó a centrarse en la flauta, instrumento que estudió con Pierre-Gabriel Buffardin. Comenzó a ser conocido como el mejor flautista de Europa, ofreciendo conciertos en Francia e Inglaterra. En 1740 se convirtió en compositor y profesor de flauta del poderoso Federico II de Prusia. Sus aportaciones al desarrollo de la flauta fueron de gran importancia, añadiendo llaves al instrumento para mejorar las posibilidades de afinación. Además de la gran cantidad y calidad de sus composiciones, se le conoce también por su tratado sobre la flauta, que es una de las mayores fuentes para entender la práctica musical de su época.

Irene Benito

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